
Lo primero que queda claro al escuchar The Cosmos Rocks, primer material de estudio de Queen desde Made in Heaven (1995), es que la adición del nombre de Paul Rodgers al del grupo es más que una cuestión de ego. El cantante no se limita a sumergirse bajo la identidad colectiva del nombre de la Reina, sino que se da realmente una alianza entre iguales, en la que Rodgers aporta tanto como la mitad de Queen que participa del proyecto (Brian May + Roger Taylor; el bajista John Deacon permanece retirado). Lo que no debería extrañar a nadie, ya que Paul ocupó un lugar similar en todas las bandas en que participó (Free, Bad Company, The Firm). En ese sentido, hay que darles crédito por no intentar recrear el viejo sonido de Queen, sino buscar uno nuevo con la suma de las partes involucradas. Saben que la química funciona –Queen y Rodgers están juntos desde 2005–, y compusieron conjuntamente todo el material, además de hacerse cargo de los instrumentos (Brian y Paul se alternaron en el bajo) y la producción. Contrariamente a la connotación espacial del título del álbum, el sonido es rockero y directo. Ya no están el barroquismo y los preciosistas arreglos vocales que caracterizaron al Queen post 1975; en su lugar hay un approach que remite a los comienzos de la banda (los tres primeros álbumes, en los que coqueteaban con el metal), así como a Bad Co. Y Led Zeppelin. Algunos temas, como la minisuite "Surf’s Up... School’s Out!", la balada de piano "Some Things That Glitter" y "C-lebrity" –una crítica a la frivolidad de la TV–, se acercan al clásico sonido Queen. Pero los mejores momentos llegan cuando la espiritualidad del cantante y su áspera voz de R&B se unen con la pared de guitarras de May ("Still Burnin’", "Time to Shine", "Voodoo") en la inocencia acústica que remite a la era del skiffle en "Call Me", y el espectacular solo de Brian en "Small", que nos recuerda que sigue siendo uno de los guitarristas más líricos que haya dado el rock.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario